En Bélgica, se cobra un peaje en función de la ruta en autopistas y carreteras regionales y municipales, repartidas en las regiones de Valonia, Flandes y Bruselas. El peaje se aplica a todos los vehículos de más de 3,5 toneladas y se calcula en base a la distancia recorrida, el peso del vehículo, la categoría contaminante y la ubicación.
Además, se cobra una tarifa de uso independiente en rutas especiales como el túnel de Liefkenshoek. Los operadores determinan qué vehículos están sujetos a peajes y cómo se calcula la tarifa. Por ejemplo, Bélgica garantiza un sistema transparente y justo que ayuda a financiar la infraestructura para el transporte pesado.
